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12/07/2013

 

Concejal de Urbanismo: "El desahucio de la familia con su vivienda afectada por ruina es inevitable"

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Luis Martínez-Portillo muestra las ruinas aledañas a la vivienda afectada y dice que el Ayuntamiento no puede hacerse responsable de que a sus moradores se les venga encima

 

LA BRÚJULA 12-07-2013
El concejal de Urbanismo, Luis Martínez Portillo convocó a la prensa para decir que es imposible evitar el desahucio de una familia cuya vivienda ha sido declarada en ruina por el Ayuntamiento; familia que cuenta con el apoyo de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo y un arquitecto técnico que niega tal estado en la casa.

Cabe recordar que la vivienda forma parte de un edificio en ruina inminente pero en el que la familia afectada ha mantenido dignamente habilitada su casa. Por eso, ante la declaración de ruina, se planteó al Ayuntamiento la posibilidad de segregar el local habitado del resto del edificio.

El concejal de Urbanismo dijo, para empezar, que sus palabras "no tienen ánimo de replicar a la familia, que bastante desgracia está padeciendo, sino de aclarar la posición del Ayuntamiento”.
Así, asegura que hacer una segregación horizontal para considerar de forma diferente la vivienda habitada del resto del edificio es “imposible porque no se trata de rehacer una simple pared sino que se trata de una ‘obra mayor’, de envergadura y es ilegal porque dejaría sin acceso a otro local situado encima”.
En su explicación, ha venido a decir que la vivienda ocupa el 14 por ciento de un todo ruinoso del que forma parte.

El concejal admite que el aspecto del piso habitado es "aparentemente bueno", pero asegura que técnicamente está en “ruina total” y ha mostrado unas fotos del resto del edificio que parcialmente ya se ha venido abajo. "No quiero hacer demagogia –ha dicho– estas fotografías no corresponden al espacio habitado pero sí al edificio del que la casa forma parte".

Martínez-Portillo aclaró que según el informe por el que el alcalde firmó el decreto de "estado de ruina", en el edificio concurren tres tipos de ruina: “Ruina física, porque estructuralmente no se puede mantener; ruina económica porque sanearlo costaría más del 50% del valor del inmueble, y ruina urbanística porque las obras que quieren hacer contravienen el Plan General”.

Al respecto de este último aspecto, Luis Martínez-Portillo ha comentado que la finca afectada ocupa un espacio entre la llamada "plaza de las boticas" y el Rasillo de San Francisco y que el Plan General Municipal contempla la creación allí de una escalinata para salvar el desnivel entre ambos espacios públicos.
No es este el aspecto en el que más ha querido incidir el concejal popular, pero no ha pasado por alto que "en el Ayuntamiento no se presentó ninguna alegación a este proyecto".

Tampoco quiso entrar el concejal en cuestiones referentes a la contratación de un seguro de hogar ni en otras particularidades que los medios de comunicación han mencionado, aunque a preguntas de la prensa ha comentado que la familia "forma parte de una comunidad de vecinos que es la que tenía que haber acometido en su día unas obras para evitar llegar a esta situación".
Comprende, no obstante, que aún asistiendo la ley a la familia para haber obligado al resto de los moradores a reparar los tejados de la comunidad, esto hubiera resultado muy complicado por la falta de respuesta económica del resto de los propietarios que, según ha venido a decir, salieron de sus locales previendo la actual situación.

A las declaraciones de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo defendiendo a la familia, Martínez Portillo respondió negando que el Equipo de Gobierno Municipal se haya cerrado en banda con esta familia, “bien al contrario, hemos mantenido dos reuniones con presencia de técnicos y les hemos propuesto varias soluciones, como un piso de 70 metros cuadrados frente al Instituto por solo 20.000 euros; pero nos dijeron que no porque se les resultaba pequeño”. Según ha dicho el edil del PP también se les ofreció "una ayuda de 900 euros para un alquiler durante tres meses" e incluso "la acogida en una vivienda en la avenida de Numancia durante dos meses pagándoles además la luz y el agua". Al parecer ninguno de estos ofrecimientos convenció a la familia afectada pero según Martínez-Portillo, "nadie podrá decir que el Ayuntamiento no se ha preocupado por ellos. De hecho, actualmente están alojados en el Albergue Municipal".

También se referió a la declaración del presidente de "Vecinos del casco Antiguo" que considera la decisión tomada "legal pero injusta". El concejal se ha preguntado para quien es injusta "¿para el propietario de la casa superior que se queda sin acceso? ¿Para unos propietarios de Bilbao que han entendido la situación y sin decir nada han dejado su casa en la misma finca?" Al margen de todo esto, es evidente que hay una diferencia de criterio entre los técnicos municipales y el técnico que asiste a la familia en cuyo informe se basan los desahuciados para tener la esperanza de una solución; pero el concejal no ha hablado de ese asunto en concreto ni lo ha abordado de forma oficial.

Sí, hizo referencia a por qué se declara este local en ruinas y no otros del casco antiguo diciendo que "fue la propia familia afectada la que el 22 de junio dio cuenta de lo que estaba ocurriendo en su casa y es el día 24 cuando se da el decreto de ruina". De esa manera ha dado a entender que el decreto pretende salvaguardar la seguridad de los vecinos.
"Tiramos las casas que están en ruina inminente –ha seguido diciendo– porque si nos ponemos a mirar posibles ruinas, nos cepillamos la mitad del casco antiguo cuyo derribo ha de hacerse en muchos casos de forma subsidiaria porque los vecinos no tienen dinero para costear los derribos y los tiene que pagar el Ayuntamiento. Sólo el derribo de este edificio cuesta 90.000 euros".

El concejal dice que su Equipo de Gobierno se ha visto sorprendido por la actitud del presidente de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo y no entiende “por qué ahora se implica en este caso sin haberse informado previamente en el Ayuntamiento, cuando llevamos no sé cuantos expedientes de ruina dando soluciones a la gente que lo está pasando mal” y ha hecho ver que “si cedemos a lo que piden y luego pasa algo, el alcalde va a la cárcel”.

Se pregunta Luis Martínez-Portillo para qué van a servir las firmas recogidas a propuesta del presidente del colectivo: "¿Se va a hacer él responsable de que no se declare en ruina este edificio? ¿Les va a dar dinero? ¿Les va a dar una casa? Hace falta un poco más de responsabilidad en temas tan delicados".

Luis Martínez-Portillo ha dicho para finalizar: "Que sepa todo el mundo que el Ayuntamiento lamenta profundamente lo que le está pasando esta familia. Yo soy el primero que los entiendo; a mí me dicen ahora que tengo que salir de mi casa porque está en mal estado, no tengo más que una, y me han hecho polvo, pero no tenemos más soluciones que las que les hemos ofrecido".


 

 

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